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La construcción con madera ahorra energía durante la vida útil de un edificio, ya que su estructura celular proporciona un mejor aislamiento térmico. Además, es el material que menos energía requiere para su producción (también reduce las emisiones de CO2). Este artículo, elaborado por Lignum Facile, nos acerca a las cualidades de este material y ofrece una visión general de la situación actual en materia de normativa.

La eficiencia energética, en adelante EE, se define como «un conjunto de acciones que permiten optimizar la relación entre la cantidad de energía consumida y los productos y servicios finales obtenidos».

Los estudios realizados por la IEA (Agencia Internacional de Energía) muestran que la mejora continua de la eficiencia energética juega un papel importante y clave en el ahorro energético y las emisiones de CO2.

Los resultados obtenidos del estudio de 16 países de la IEA muestran que los ahorros en el consumo de energía por unidad de producción se reducen a la mitad. Si no se hubiera producido una mejora en los SE desde 1973, el consumo de energía en el grupo de países analizados superaría el 58% del consumo de energía.

Los estudios de países no pertenecientes a la AIE no son exhaustivos ni detallados, pero sí suficientes para mostrar que el consumo de energía final crece más lentamente que el PIB debido a una combinación de cambios estructurales y mejor EE. Intensidad Energética superior a las que no pertenecen a dicha Agencia.

Los factores más importantes en el consumo de energía final y las emisiones de CO2 a la atmósfera son la industria, el transporte y la construcción. Luego (Ilustración 2) se presenta la proporción de cada una de estas actividades en relación al total.

A pesar de las recientes mejoras de EE, todavía existe un gran potencial de mejora futura para el ahorro de energía en todos los sectores, especialmente en la construcción. El edificio representa un alto porcentaje de la energía mundial, si además de la energía necesaria para la construcción esta cifra alcanza el 50%.

Existen grandes oportunidades para reducir el uso y consumo de energía en los edificios. Las inversiones necesarias para conseguir este objetivo se amortizan rápidamente, ya que el mayor consumo energético en los edificios se destina a calefacción y climatización. La gestión y uso de tecnologías para lograr resultados eficientes conlleva ahorros en el consumo de energía primaria (reducción de la factura energética) y un gran potencial para mejorar las emisiones de CO2.

Cada país tiene sus normativas y certificaciones para la edificación, que actualmente son más restrictivas para promover el ahorro energético y así lograr los objetivos marcados por el Protocolo de Kioto.

Para mejorar la EE y reducir las emisiones de CO2 en los edificios, es importante conocer cuáles son las principales fuentes de ineficiencia energética. En los siguientes apartados se presentan algunos de los factores constructivos clave para asegurar un menor consumo energético, así como las tendencias y estrategias implementadas en EE en los países más relevantes del mundo. Estudiaremos en particular los países pertenecientes a la Unión Europea que actualmente cuentan con un procedimiento para la mejora de la eE en los edificios y finalmente nos centraremos en España y más precisamente en los procedimientos en los que debemos basarnos. Para cumplir con los requisitos. establecido por la Administración. Para respaldar las tasas de crecimiento mundial actuales, será necesario mejorar la sostenibilidad y la eficiencia energética, y la madera desempeñará un papel de liderazgo en todas estas áreas.

Factores críticos en la edificación eficiente

El consumo de energía de los nuevos edificios debe reducirse hasta llegar a los edificios que generan más energía de la que consumen. Actualmente, la iluminación, la ventilación, el aire acondicionado y el agua caliente que generan el consumo de energía primaria son los factores más intensivos en energía. Para lograr el objetivo de que los edificios se acerquen al concepto de construcción de energía positiva, la visión actual debe reorientarse hacia:

  • Mejora el aislamiento térmico. Optimice la protección térmica durante todo el año.
  • Dirección de la luz. Reduzca la necesidad de utilizar luz artificial aprovechando la luz natural.
  • Ventilación del edificio: Es necesario minimizar las pérdidas de energía como consecuencia de esta acción.
  • Compruebe la protección solar. Los sistemas energéticos para el aprovechamiento de la energía solar son cada vez más habituales.
  • La optimización de la relación entre la cantidad de energía consumida y los productos y servicios finales obtenidos redundará en importantes reducciones de las emisiones de CO2. El siguiente gráfico muestra la comparación de emisiones por región y su evolución, teniendo en cuenta las políticas, costumbres y cambios estructurales que se esperan en los próximos años.